16/02/2010
La Universidad de Sevilla ha puesto en marcha un sistema de identificación mediante radiofrecuencia (RFID) para la localización de equipos informáticos en uno de sus edificios. Para la implantación, la US ha contado con la colaboración de ALIATIS, empresa andaluza del sector de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, y VigiaTech, empresa de base tecnológica spin-off de la Universidad Hispalense. El proyecto, que se encuentra en fase piloto, permite la identificación y localización de sistemas hardware, como ordenadores o impresoras, dentro de un recinto cerrado, mediante el uso de tecnología RFID.
La tecnología de localización por radiofrecuencia (RFID) se basa en la captura, mediante un receptor, de las señales enviadas por unas etiquetas (tags) adheridas a determinados objetos. El tratamiento de esas señales permite la identificación, localización y monitorización de diferentes activos (objetos, personas,…).
La experiencia piloto, llevada a cabo en el Edificio Rojo del Campus de Reina Mercedes de la Universidad de Sevilla, ha consistido en la colocación de tags activos en el equipamiento hardware y la instalación de receptores de señal en todas las plantas del edificio. Una vez activado el sistema, todos los objetos etiquetados son identificados y localizados en el punto concreto de las instalaciones en el que se encuentren mediante un software de gestión RFID. El sistema lanza un aviso de alarma en caso de que la señal se pierda, alertando así de posibles robos o pérdidas. Además, la localización mediante RFID permite el inventariado de activos en tiempo real, agilizando así el trabajo de los técnicos encargados.
La US, junto con ALIATIS y VigiaTech, tiene previsto extender esta experiencia a otros centros e instalaciones. Además, se podrá usar la tecnología RFID en otro tipo activos, como objetos de laboratorio, registro de acceso a Centros de Procesos de Datos,…
La principal ventaja que ofrece la tecnología RFID es la posibilidad de hacer un seguimiento de un objeto sin establecer un contacto visual directo con el mismo. Asimismo, posibilita la identificación individual de cada activo, permitiendo el almacenaje de información específica en cada etiqueta. Esta información puede reescribirse cuantas veces sea necesario en la etiqueta, que tiene gran resistencia y durabilidad.